VIAJAR A MOSCÚ: El centro neurálgico de Rusia

Moscú es una ciudad rusa siendo su capital, tiene unos 12 millones de habitantes y es conocida por sus edificios históricos de la época de la Unión Soviética.

Siendo poblada la zona desde la prehistoria la primera civilización que se asienta en el lugar será la eslava (ya tiempo después de Jesucristo) aunque no fue hasta el siglo XII cuando comienza a originarse la ciudad tal cual se conoce hoy día. En el siglo XIII se producen invasiones mongolas pero poco después el enclave se recuperará e irá evolucionando con el pasar de los tiempos convirtiéndose Moscú en la capital del Imperio Ruso. En la XVI centúria se produce un ataque de los tártaros que asolará la población y en el siglo XVII y XVIII llegarán los ataques polaco-lituanos; en el XIX se producirá la invasión francesa y el siglo XX se caracterizará por la revolución rusa que acabó con el dominio de los zares y la implantación del comunismo convirtiendo al país en la URSS después de la batalla contra los alemanes. A finales del XX la caída del comunismo deja a la ciudad como capital del nuevo país de Rusia mejorando su situación económica y convirtiéndose en una de las urbes más importantes de toda Europa.

El viaje fue realizado en noviembre de 2010, en una llegada a la ciudad se recomienda visitar:

PLAZA ROJA: Una de las más grandes del mundo y donde se encuentra el mausoleo de Lenin.

KREMLIN: El gobierno de Rusia.

CATEDRAL DE SAN BASILIO: Una de las más bellas y curiosas del mundo.

Moscú es una de las ciudades más grandes de toda Europa, capital del país más extenso del planeta ofrece al visitante un recuerdo de lo que fue la Unión Soviética que sembró el terror en la nación durante el siglo XX. Con un clima invernal casi todo el año nos encontramos ante uno de los lugares imprescindibles por lo que respecta al turismo europeo.

Lo más famoso sin duda de Moscú es la Plaza Roja. Es una de las más grandes del planeta puesto que cuenta con más de 300 metros de largo teniendo una superficie de 23.000 metros cuadrados; es aquí donde se celebran los conocidos desfiles militares y donde se encuentra el famoso mausoleo de Lenin en el que aún se conserva el cuerpo momificado del dictador comunista. Detrás de dicho lugar están enterrados algunos de los personajes más importantes de la historia del país como Stalin, Gorki o Gagarin. Al lado de la plaza roja nos encontramos ante el Kremlin, la fortaleza que engloba varios edificios como el gobierno ruso además de varios palacios, catedrales o curiosidades tal que la campana y el cañón más grandes del mundo. Sin duda alguna toda esta zona situada en el centro de la ciudad y al lado del río Moscova es lo más destacado de Moscú.

También justo delante de la Plaza Roja nos encontramos ante el otro gran icono turístico de la localidad: la catedral de San Basilio. Creada en el siglo XVI fue originada por el zar Ivan IV “El Terrible”, siendo de culto cristiano ortodoxo es famosa por su exterior de cúpulas de forma de bulbo de diferentes colores. Y es que Moscú está llena de catedrales e iglesias como las antes mencionadas dentro del Kremlin o otras tantas como la del Cristo Salvador. Por lo que respecta a la cultura tenemos museos como el Nacional de Historia, la galería Tretyakov o el de bellas artes de Pushkin. También hay que destacar teatros famosos como el Bolshoi, los edificios stalinistas o el bello metro de la ciudad.

En Moscú tenemos una urbe fría con una arquitectura que conserva su estilo soviético y que guarda en su centro histórico algunos de los iconos más importantes por lo que respecta al turismo en Europa. Una visita imprescindible de un destino que puede combinarse con la escapada a la otra ciudad importante del país, San Petersburgo. Preguntar todo lo que queráis saber en este post, para terminar podéis ver el reportaje fotográfico de la visita a Moscú.

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